Día 5 | 29 de noviembre – Día internacional de las defensoras de los derechos humanos | ¡La violencia no es nuestra cultura!

Lunes, Noviembre 29, 2010

Hoy es el Día internacional de las defensoras de los derechos humanos. Para celebrar este evento, invitamos a emprender acciones en apoyo del trabajo de las defensoras de los derechos humanos exigiendo el fin de la violencia hacia las mujeres justificada en el nombre de la “cultura”,  "religión" o "tradición". ¡Dominemos la tecnología! ¡Declara a nuestra cultura libre de violencia hacia las mujeres! ¡Apoya la campaña mundial "La violencia no es nuestra cultura"!

Violence Is Not Our Culture! Take Back The Tech!Cultura y violencia hacia las mujeres
La cultura cumple un papel importante en la perpetuación de la violencia hacia las mujeres. Con frecuencia, en lo que se espera de nuestro comportamiento y forma deinteractuar con otras personas se esconden actitudes culturales. Por ejemplo, a los comentarios o chistes sexistas en el trabajo no se les da importancia porque son parte de la “cultura del trabajo” en la oficina. Otras veces se utiliza de modo explícito la cultura como forma de perpetuar y defender ciertos actos de violencia hacia las mujeres. Este es el caso de leyes que niegan violentamente  los derechos de lesbianas mediante terapia forzada, prisión o castigos corporales reciben justificación como parte de la cultura o tradición de un país; o de la justificación del asesinato de una mujer acusada “conducta inmoral”  porque ha infringido el “código de honor” de su comunidad. 

En todas las instancias, "cultura" contiene ideas acerca de diferentes valores, normas y códigos de conducta asignados a los hombres y mujeres de una sociedad. Como tal, la cultura y la forma en que se promueve crea ideas y normas sobre género, sexualidad, roles sociales y el poder. La campaña La violencia no es nuestra cultura define la violencia culturalmente justificada hacia la mujer como actos de violencia que “se justifican o aprueban mediante la politización y el mal uso de creencias, valores y prácticas culturales, religiosas o tradicionales con el propósito de imponer un control patriarcal sobre mujeres y niñas. Esto puede incluir el control sobre sus cuerpos, sobre su sexualidad, sobre a quiénes aman y con quienes contraen matrimonio, cómo se expresan, qué saben y qué creen y el ejercicio de su propio libre voluntad

¿Quién define la cultura?
Las culturas están en constante transformación en respuesta a circunstancias cambiantes y las mujeres y niñas pueden tener un rol activo a la hora de decidir cuáles son las normas culturales por las que viven. En todas las culturas anidan estructuras de poder como género, clase, raza y sexualidad - y éstas a su vez las configuran. Pero también las culturas pueden desafiar en formas singulares a las estructuras de poder hegemónicas. La cultura nunca es estática o uniforme. Dentro de un mismo ámbito cultural hay muchas normas que coexisten y compiten por la dominación. Cuestiona a quién pertenecen las definiciones de cultura que reciben poder y legitimidad, qué autonomías niegan y a qué intereses sirven.

Instituciones como los medios y el poder judicial tienen mucho poder para decir qué forma parte de nuestra cultura y qué no. Cumplen un papel importante en la transmisión y diseminación de los significados, normas y valores que integran la “cultura”. Las representaciones mediante palabras o imágenes son vehículos particularmente poderosos que pueden reforzar o cuestionar determinadas ideas sobre normas, valores, roles de género y cultura.

En esto las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), como internet, tienen un gran potencial para permitir que una cantidad mucho mayor de personas participen en el desarrollo de la cultura. Las personas pueden empoderarse a través de las TIC para generar contenidos, compartir información, participar en debates y desafiar el predominio de determinadas nociones de “cultura”.

¡Participa en esta conversación! Ejerce tu derecho a la expresión y recupera tu espacio para definir una cultura empoderadora y libre de violencia hacia las mujeres. Rechaza la noción de que la violencia, en cualquiera de sus formas, sea parte de nuestra cultura, religión o tradiciones. ¡La violencia no es nuestra cultura!

1. Identifica

  • Revisa noticias o declaraciones recientes de personas con autoridad en tu localidad.
  • ¿Qué actos de discriminación y violencia hacia las mujeres y niñas y otros grupos se han justificado en nombre de la cultura?
  • ¿De qué manera se usa la cultura como excusa? ¿Cómo se interpreta la cultura? ¿Quién lo hace?
  • Recorta la declaración o la imagen utilizada.

2. Define

  • ¿Cuál es tu punto de vista sobre el significado de esa idea particular de “cultura” o “tradición"?
  • ¿Cómo crees que se distorsionan y se abusa de la religión, las tradiciones y las creencias populares? ¿Qué impacto tiene esto en tus comunidades, en especial en las mujeres y niñas? 
  • Escríbelo. Hazlo como una frase u oración que sea directamente opuesta a la forma en que la cultura ha sido mal usada. Por ejemplo: “No a los matrimonios forzados. Mi cultura respeta la capacidad de las mujeres para hacer elecciones sobre su cuerpo y su vida".
  • O si prefieres usar imágenes, dibuja o encuentra una que sea contraria a la imagen utilizada. 

3. Crea

  • Haz un cartel.
  • Coloca las dos declaraciones o imágenes lado a lado. ¡Conviértelo en una conversación!
  • ¡Declara tu posición! Que "¡LA VIOLENCIA NO ES NUESTRA CULTURA!" sea mensaje principal del cartel.

4. Comparte

  • Organízate para llevar adelante una acción junto con tus amigas y amigos, familiares, colegas y vecinos/as.
  • Crea varios carteles y colócalos en la parada de bus más cercana, en los postes de luz, la cabina de teléfono, tu puerta, la biblioteca del barrio o en cualquier lugar donde las personas puedan verlos.
  • Si cerca de ti hay alguna marcha, convierte tu cartel en una pancarta y llévala.
  • Ponla en línea. Toma una foto de tu cartel y súbela al sitio, o envíala por email.

¡Dominemos la tecnología! Desafía la hegemonía. Recupera tu espacio para definir y rechazar el uso de la cultura como excusa para la violencia hacia las mujeres. ¡La violencia no es nuestra cultura!

Para más información, visita la campaña La violencia no es nuestra cultura  y www.takebackthetech.net.
Email: info@stop.stoning.org.
Ideas and preguntas: ideas@takebackthetech.net