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La agresión sexual y la violación son los delitos menos denunciados en el mundo. Según Naciones Unidas, se estima que la proporción de casos denunciados va de 3% en Sudáfrica a 16% en Estados Unidos. Esto significa que de cada 100 mujeres que sufren una violación, 97 guardan silencio al respecto.

La vergüenza, la estigmatización y el trauma son las razones principales de la falta de denuncia. Con frecuencia se culpa a la víctimas de haber “provocado” la violencia de alguna manera, se las somete a intensos interrogatorios y a violaciones reiteradas de sus derechos por parte de la policía, los médicos y el sistema judicial.

Si el acusado es alguien poderoso, popular o famoso, los obstáculos para efectuar una denuncia son aún mayores. La víctima no sólo debe superar los obstáculos habituales sino también protegerse contra ataques posteriores de los seguidores del acusado. Un ejemplo de esto puede verse en los comentarios y la amplia cobertura mediática que recibieron las dos mujeres que presentaron una denuncia policial contra el fundador de Wikileaks, Julian Assange, por violación sexual el pasado diciembre. Sus actividades en línea se convirtieron en objeto de intrusión para revelar sus vidas privadas en un esfuerzo por desacreditarlas, con lo cual también se violó su derecho a la privacidad.

Las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC) tienen un impacto cada vez mayor en situaciones de agresión sexual y violación. Por ejemplo, la creación de grupos en línea que promueven la violación y el uso de teléfonos celulares para filmar violaciones y agresiones sexuales. En otros casos, ex parejas (o personas completamente extrañas) publican en línea avisos falsos que detallan fantasías de violación e invitan a extraños a ir a la casa y violar a la víctima. Las empresas que alojan esos avisos no se hacen responsables y son indiferentes ante su posible complicidad con las agresiones sexuales y violaciones. Hay personas – hombres, mujeres, niños y niñas – que no participan en violaciones pero continúan el ciclo de la violencia viendo, grabando o haciendo circular esa información o creando una cultura que contribuye a la agresión.

¡Dominemos la tecnología! Todas somos responsables de definir los espacios que ocupamos, tanto en línea como en la vida real y en la política. Rechaza la violación y la agresión sexual. Hazla visible. Termina con el silencio. Exige un cambio.

 

 

1) HAZ UN MAPA

  • ¿Has sufrido una violación o agresión sexual en la que las TIC hayan tenido un rol?

  • Comparte tu historia y rompe el silencio. Puede resultar difícil pero contar tu experiencia puede ser el primer paso hacia la curación. Debes saber que no estás sola y que hay toda una comunidad que te escucha, te apoya y respalda.

  • Mantente anónima, a salvo y segura. No es necesario que publiques tu nombre ni ninguna otra información que te identifique, como tu ubicación o lo que haces. Sólo comparte si te sientes completamente cómoda para hablar de tu experiencia.

  • Si conoces a alguien que haya sufrido una violación o agresión sexual en la que las TIC hayan cumplido un papel, cuéntale acerca de esta iniciativa y hazle llegar tu apoyo.

  • Si deseas señalar su historia en el mapa, asegúrate de tener su permiso expreso antes de compartirla. Debes ser sensible al miedo real y al dolor real de revivir la violencia.

  • También puedes señalar en el mapa historias que hayas encontrado en los medios.

  • Para marcar tu experiencia en el mapa:

    • Ve al mapa en línea de ¡Dominemos la tecnología!

    • Haz clic en “enviar un informe”.

    • Escribe lo que sucedió.

    • Haz clic en tu región y país – para proteger tu identidad, por favor no señales tu domicilio actual ni tu calle. Con una ubicación general es suficiente.

    • Para más información sobre cómo publicar tu historia, haz clic aquí

     

2) ESCUCHA, APOYA E INSPIRA EL CAMBIO

  • Podemos terminar con la violencia si nos mantenemos juntas y trabajamos para crear un mundo libre de violaciones y agresiones sexuales.

  • Lee las historias, reconoce la valentía y muestra tu apoyo dejando un comentario.

  • Descubre cómo las nuevas tecnologías pueden cumplir una función para terminar con la violación y la agresión sexual mediante la creación de espacios donde las mujeres puedan encontrarse para compartir estrategias sobre cómo sobrevivir a la violación, encontrar apoyo, información legal y cómo superar los complejos sentimientos de vergüenza, indignación y el silencio que rodea a la violación y la agresión sexual.

  • Revisa los proyectos y recursos inspiradores que contribuyen al esfuerzo por terminar con la violación y la agresión sexual.

  • Participa en acciones colectivas y en comunidades que trabajan para terminar con la violación y la agresión sexual.

  • Por ejemplo:

    • El proyecto Pandora provee recursos sensibles a las necesidades de las sobrevivientes, independientemente de cómo haya sido perpetrada la violación o la agresión sexual. También hay recursos para personas amigas y familiares y herramientas prácticas, como tarjetas de información. http://www.pandorasproject.org/

    • Hazel Thompson: Survivors es un proyecto de Sudáfrica, país donde la violación alcanza proporciones de epidemia. Proporciona una inspiradora colección de diapositivas de la reportera gráfica Hazel Thompson, que muestra cómo las mujeres pueden superar el estigma y la vergüenza que rodean a la violación. http://www.hazelthompson.com/survivors/

    • Occupy Patriarchy creció del rechazo a que los derechos de las mujeres queden relegados a un lugar menor en las luchas por los derechos humanos. Confronta la violencia sexual que tiene lugar en los movimientos Occupy Wall Street y llama a tomar medidas colectivas para reconocer la desigualdad estructural y la discriminación y para proteger la seguridad de mujeres y niñas.

 

3) EXIGE RESPONSABILIDAD

  • Defiende el reconocimiento y respeto de los derechos humanos de las mujeres en los espacios donde participas, tanto en línea como en la vida real, en lo social y en lo político.

  • Hazles saber a los proveedores de servicios de internet, administradores de salas de chat y portales de avisos en línea que las mujeres los observan y que tienen la responsabilidad de crear un espacio que proteja los derechos de ellas.

  • Para protegernos, no necesitamos leyes de censura. Necesitamos tener poder sobre nuestro propio cuerpo y sobre las representaciones de nuestro cuerpo. Si ocurren violaciones, necesitamos empoderarnos para frenar el daño.

  • Escribe cartas a las organizaciones que impiden que las mujeres (o los hombres) tomen el control de su imagen en línea, ya sea en avisos o en videos.

El cambio es posible. Termina con el silencio, exige responsabilidad y recupera el poder de crear un mundo libre de violencia contra las mujeres. ¡Domina la tecnología!

 

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